Entregables posibles
- Definición de caso de uso
- Prototipo acotado
- Evaluación de enfoques
- Integración con sistemas
- Reglas y límites
- Medición de calidad
- Documentación
Implementamos IA donde hay un flujo real: clasificar solicitudes, consultar conocimiento interno, preparar documentos o asistir al equipo con fuentes controladas.
La IA aporta valor cuando entra en un proceso con datos correctos, permisos claros y puntos de revisión. Sin eso, solo genera respuestas difíciles de confiar.
Partimos de una tarea concreta: clasificar, resumir, buscar, sugerir o preparar información para revisión. Rara vez conviene “poner IA en todo” al inicio.
El piloto debe mostrar dónde ayuda, dónde requiere intervención y dónde no conviene usarla. Esa evidencia define si se escala.
Definimos fuentes permitidas, permisos de acceso, reglas de respuesta y qué información no debe entrar al flujo. El control no es un anexo: es parte del diseño.
También acordamos criterios de calidad y ejemplos representativos para probar casos normales y casos límite antes de un lanzamiento amplio.
Rara vez al inicio. Normalmente se integra en una parte del flujo y deja la decisión final o la excepción en manos del equipo.
Con fuentes permitidas, permisos, reglas de salida y puntos de revisión. También se define qué no debe procesarse.
Con ejemplos reales, criterios de calidad y revisión de casos límite. El piloto debe ser medible y reversible.
Cuéntanos qué tarea repetitiva o de consulta está consumiendo tiempo del equipo.